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La lengua de signos como forma de comunicación complementaria

Lengua de signos
Red Educa

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Mar, 09/04/2024 - 09:10

Los lenguajes son instrumentos de aprendizaje necesarios para desenvolverse en el medio que nos rodea, para expresar y comprender los mensajes del entorno social, para construir la identidad personal y relacionarse en ámbitos cada vez más amplios, para expresar y gestionar las emociones, para desarrollar la creatividad e imaginación y para conocer y aprender a respetar la cultura propia y las ajenas.

Estos lenguajes forman parte de una cultura, con unos códigos convencionales que la rigen y que son signos de identidad propios. Por lo tanto, es importante que los niños, desde que nacen y de forma progresiva, vayan conociendo y experimentando las distintas formas de expresión y comunicación de su entorno.

La escuela como herramienta clave para la educación

La escuela o centro de Educación Infantil será el lugar en el que se amplíen y diversifiquen, en coordinación con las familias, las experiencias de los niños y las formas de representación que han ido elaborando desde su nacimiento, accediendo así a nuevos vehículos de expresión, cada vez más propios y creativos. Tratar educativamente la comunicación y representación implica potenciar las capacidades comunicativas, ya que, cuantos más instrumentos y lenguajes se les proporcionen, mejor podrán interpretar y representar la realidad que los rodea.

Este ámbito de experiencia incluye las distintas formas de comunicar, interpretar y representar la realidad. Sirven de nexo entre el mundo interior del niño y el exterior, ya que, a través de ellos, podrá expresar vivencias, emociones y pensamientos que contribuyen a iniciarse en el conocimiento, análisis y comprensión del mundo.

Lengua de signos, un medio comunicativo

Entonces, ¿por qué no diseñar un proyecto de intervención basada en la lengua de signos como medio comunicativo complementario a la lengua hablada? Dirigido a mejorar las habilidades comunicativas y expresivas en niños oyentes de primer ciclo de Educación Infantil, a través de un enfoque bimodal los niños serán capaces de transmitir a los adultos sus necesidades básicas, deseos, sentimientos… Mientras que los adultos podremos entender a los niños y actuar en respuesta a lo que ellos soliciten.

El uso de signos de la lengua de signos en niños de Educación Infantil que todavía no han adquirido el lenguaje verbal no es una técnica muy utilizada en la actualidad, puesto que las investigaciones realizadas hasta ahora no tienen suficiente peso poblacional como para poder establecer unas conclusiones claras. Sin embargo, estudios como los realizados por Goodwyn (2000) o Pizer (2007), muestran algunos indicios de ventajas comunicativas.

Ventajas del uso de la lengua de signos

Por ejemplo, entre estas ventajas se encuentran la potenciación en la adquisición del lenguaje verbal, fortaleciendo las habilidades lingüísticas, mayor expresividad, aumento del interés comunicativo, etc. Son ventajas que a su vez repercuten en otros aspectos, como un mejor desarrollo intelectual o un incremento de la calidad de las relaciones personales, especialmente las paterno-filiales, puesto que supone un aprendizaje común, y, al mejorar la comunicación, lo hace también el vínculo emocional.

Estos beneficios podrían considerarse más que suficientes para llevar a cabo propuestas que sigan esta línea metodológica basada en la enseñanza complementaria de la lengua de signos como medio comunicativo y expresivo para niños oyentes (recordemos, sistema bimodal), puesto que no supone ningún tipo de retraso en el desarrollo comunicativo normalizado, sino todo lo contrario. Si un niño aprende a decir “hola” con la mano mucho antes de poder vocalizar la palabra, de la misma forma podrá aprender a decir “me duele el oído” mediante la lengua de signos antes de poder expresar ese sentimiento verbalmente.

Un niño de 9 meses comprende muchas palabras y, a nivel cerebral, es capaz de repetirlas mentalmente, pero su boca, lengua y cuerdas vocales no tienen todavía la fuerza o destreza necesarias para poder hablar. En cierto sentido, sus palabras están atrapadas en su cerebro y no son capaces de darles salida hasta aproximadamente los 22 meses de edad, en los que pueden comenzar a hablar.

Sin embargo, los niños comienzan a tener destreza en las manos y brazos muchos meses antes (alrededor de los 8 o 9 meses de edad) y eso les permite comunicarse de una manera eficiente utilizando signos. ¿Cuántas palabras es capaz de decir un niño con 9 meses? Papá, mamá, cucú… El aprendizaje de la lengua de signos, combinado con la lengua oral, supone un proceso de enriquecimiento donde se consolidan aspectos como la expresión corporal, la atención o la memoria visual y donde se inician en este código eliminando así barreras comunicativas. Ayuda en muchos momentos a reducir la frustración y puede contribuir a adquirir antes el lenguaje de una forma libre, cómoda y divertida.

Es fácil de aprender y usar. No se trata de aprender una lengua en sí, sino de beneficiarse de la utilización de un conjunto de signos seleccionados por nosotros mismos, en función de las actividades, metodología y didáctica. Hay muchas maneras sencillas de aprenderlo, desde leyendo manuales hasta realizando algún curso. Y respecto a la facilidad o dificultad de realización de los signos por parte de los niños, existen estudios sobre la adquisición del lenguaje que apoyan científicamente el hecho de que los niños tienden a producir sus primeros signos simbólicos antes que sus primeras palabras.

Por lo tanto, ¿por qué no probarlo si uno de los objetivos primordiales de la educación es enseñar a los niños cómo comunicarse para que puedan alcanzar su verdadero potencial?

 

Texto escrito por José Manuel Martos Andrés.

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